En la actualidad, la mano de obra de una región en crecimiento, puede reemplazarse por una mano de obra barata, tanto de la inmigración legal o a-legal. También puede una empresa trasladarse a un país donde se pueda pagar unos sueldos miserables y luego venderlo a precio de mercado europeo o norteamericano o el que convenga. Las alternativas se pueden variar de acuerdo a las conveniencias empresariales, lo que está claro es que para estas personas el único objetivo es que sus bolsillos cada vez se llenen más, sin importar el medio utilizado para lograrlo.Supongo que llegará, el día que la tecnología aporte esa mano mecanica que reemplace la humana, como en muchos rubros ya está sucediendo. Ese día, la gente se hartará de tantas injusticias, de ver como ya ni siquiera someter su cuerpo a un trabajo diario e indigno pueda hacer alimentar a una familia. Ese día, el hambre nos obligará a enfrentarnos a las balas de aquellos que intentan controlar nuestras vidas, porque parece que todavía no nos importa si en alguna parte del mundo esto ya pasa, tarde o temprano, todos seremos víctimas. Espero que nos encuentre unidos y no peleando pobres contra pobres, como ha pasado siempre.
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02 septiembre 2008
Mano de obra barata
Adictos al sistema
Si bien la mayoría de los asalariados del mundo, sabemos que este sistema está organizado para que unos pocos puedan dominarlo y otros más pueda vivir ostentosamente, el resto hacemos “magia” para llegar a fin de mes, mejor dicho, para llegar a fin de mes tenemos que dejar de pagar algunas deudas.
Ahora bien, lo realmente asombroso de este sistema, sobre todo para los que vivimos en una sociedad consumista, es que no podemos salir de él. Nuestra mentalidad y nuestra forma de vida, nos van llevando a trabajar y trabajar para poder seguirle el ritmo al mundo, no me refiero a la tecnología, me refiero al mundo en general. Por ejemplo el teléfono móvil ha pasado a ser una necesidad a la hora de buscar trabajo, la televisión no puede faltar en los hogares. El sistema capitalista nos obliga a comprar la ropa más barata porque no podemos darnos el lujo de gastar más, pero a la vez esta ropa dice “made in China” o “made in Tailandia” o “made in Singapur”, etc. Hechas en inmensas fabricas donde explotan a niños y trabajan hasta 18 horas por día. Y ni hablar de aquellos que les gusta presumir del ultimo teléfono, el mejor coche, etc; siendo unos trabajadores obligados a estar endeudados de por vida por solo hecho de mostrarse.
Otro ejemplo de la dependencia al sistema es la alimentación, nos vemos obligados en el afán de buscar buenos precios a consumir mierdas enlatadas o embolsadas, porque los productos de “nuestra tierra” son paradójicamente carísimos. Si nos detenemos a pensar en estas cosas, habrá muchos ejemplos de la adicción a este sistema y preocupantemente cada vez estamos más inmersos y con pocas posibilidades de escapar. Coincidimos muchos que está hecho para unos poco, para aquellos que viven en la opulencia, como dije al principio, y el resto no entendemos, no sabemos, no encontramos, la forma de escapar al consumismo y directamente cada vez lo alimentamos más. Sin duda como única salida es como decimos con los amigos “volver al campo”, recluirnos en un pedazo de tierra y empezar de cero.
Ahora bien, lo realmente asombroso de este sistema, sobre todo para los que vivimos en una sociedad consumista, es que no podemos salir de él. Nuestra mentalidad y nuestra forma de vida, nos van llevando a trabajar y trabajar para poder seguirle el ritmo al mundo, no me refiero a la tecnología, me refiero al mundo en general. Por ejemplo el teléfono móvil ha pasado a ser una necesidad a la hora de buscar trabajo, la televisión no puede faltar en los hogares. El sistema capitalista nos obliga a comprar la ropa más barata porque no podemos darnos el lujo de gastar más, pero a la vez esta ropa dice “made in China” o “made in Tailandia” o “made in Singapur”, etc. Hechas en inmensas fabricas donde explotan a niños y trabajan hasta 18 horas por día. Y ni hablar de aquellos que les gusta presumir del ultimo teléfono, el mejor coche, etc; siendo unos trabajadores obligados a estar endeudados de por vida por solo hecho de mostrarse.
Otro ejemplo de la dependencia al sistema es la alimentación, nos vemos obligados en el afán de buscar buenos precios a consumir mierdas enlatadas o embolsadas, porque los productos de “nuestra tierra” son paradójicamente carísimos. Si nos detenemos a pensar en estas cosas, habrá muchos ejemplos de la adicción a este sistema y preocupantemente cada vez estamos más inmersos y con pocas posibilidades de escapar. Coincidimos muchos que está hecho para unos poco, para aquellos que viven en la opulencia, como dije al principio, y el resto no entendemos, no sabemos, no encontramos, la forma de escapar al consumismo y directamente cada vez lo alimentamos más. Sin duda como única salida es como decimos con los amigos “volver al campo”, recluirnos en un pedazo de tierra y empezar de cero.
10 agosto 2008
Acá estamos
A los guantazos es un blog que se ha creado para expresas nuestra disconformidad de esta sociedad en llamas que pide urgentemente un cambio.
Lo que pretendemos es hacer la revolución a fuerza de guantazo y plasmar nuestras ideas y opiniones. Y al que no le gusta que se vaya a enviar mensaje de texto por su movil o visitar otros blog de corte y confección.
Descargate, participá, estallá y putealos a todos.
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